El auge de las ventas digitales ha traído consigo una nueva modalidad de delito en el Estado de México: la extorsión a pequeños negocios a través de redes sociales. Los delincuentes ahora utilizan perfiles públicos para vigilar a sus víctimas antes de lanzar amenazas, transformando una herramienta de crecimiento en un riesgo para la seguridad personal.
La vigilancia digital: El primer paso del extorsionador
A diferencia de la extorsión tradicional, los delincuentes digitales “estudian” a los emprendedores mexiquenses analizando su información pública. Datos que parecen inofensivos, como los horarios de cierre de locales físicos o las rutas y puntos de entrega de mercancía, son utilizados para generar una sensación de control y miedo durante el primer contacto.
La Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) ha advertido que el exceso de información compartida en perfiles de negocios facilita que los delincuentes simulen una vigilancia cercana que, en ocasiones, es puramente digital.
¿Cómo proteger tu emprendimiento?
Para evitar ser blanco de estos ataques, los expertos en ciberseguridad y las autoridades estatales recomiendan:
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Limitar la información pública: No publicar horarios exactos de entrega en zonas aisladas o rutas repetitivas.
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Configurar la privacidad: Utilizar herramientas de mensajería directa para detalles logísticos en lugar de los comentarios públicos.
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Verificar perfiles: Desconfiar de cuentas recién creadas o sin actividad previa que soliciten información sensible.
Denuncia Anónima al 089: Tu mejor defensa
Si eres víctima de acoso o amenazas, la recomendación principal es no realizar pagos. La denuncia inmediata al número 089 permite que la Policía Cibernética del Estado de México rastree el origen de los números y perfiles.
Este mecanismo es totalmente anónimo y busca intervenir antes de que el acoso digital escale a una amenaza física. La autoridad estatal cuenta con protocolos específicos para proteger a los comerciantes que deciden no ceder ante las extorsiones.

