En el Estado de México, caminar por las banquetas o buscar un cajón de estacionamiento se ha convertido en una carrera de obstáculos. Cubetas con cemento, botes de basura, guacales y hasta pesadas cadenas son utilizados por particulares y comercios para “apartar” un espacio que, por ley, nos pertenece a todos. Sin embargo, esta práctica conocida popularmente como el trabajo de los “franeleros” o “vía pública reservada”, no solo es molesta, sino que es completamente ilegal.
De acuerdo con el marco legal de Movilidad en el Edomex, las calles y banquetas son bienes de uso común. Esto significa que el libre tránsito está garantizado y que nadie tiene el derecho de privatizar un espacio frente a su casa o negocio sin un permiso específico emitido por el ayuntamiento. Cuando alguien coloca un objeto para impedir que te estaciones, está cometiendo una infracción que afecta el orden social y la movilidad urbana.
Multas y retiro de objetos: Las consecuencias de “apartar” la calle
Las autoridades de tránsito y movilidad de los diversos municipios mexiquenses, como Toluca, Naucalpan, Tlalnepantla o Ecatepec, tienen la facultad de intervenir de inmediato. Si se detecta un objeto obstruyendo la vía pública, la policía municipal puede retirarlo en el acto. Pero la sanción no queda ahí; el infractor se hace acreedor a una multa económica considerable que varía según el bando municipal vigente, además de que los objetos utilizados (botes, cadenas, etc.) son enviados al depósito o remitidos a las autoridades competentes.
Es importante entender que ni el pago de impuestos prediales ni la antigüedad de un negocio otorgan propiedad sobre el asfalto frente al inmueble. Solo en casos muy específicos, como zonas de carga y descarga debidamente autorizadas o cajones para personas con discapacidad, se permite la señalización, siempre bajo la supervisión del gobierno municipal.
La denuncia ciudadana: El arma para recuperar nuestros espacios
Para erradicar esta práctica, la participación de los vecinos es fundamental. No se trata solo de quejarse, sino de activar los mecanismos legales para que el reglamento se aplique. Si detectas que en tu colonia un vecino o un establecimiento ha “secuestrado” un espacio de estacionamiento de forma permanente, la recomendación es denunciar de inmediato ante la Policía Municipal o la Dirección de Movilidad de tu ayuntamiento.
Tu denuncia es la herramienta que permite a los “Guardianes Ciudadanos” y a las autoridades recuperar la movilidad en las zonas más congestionadas. Al reportar, contribuyes a que las calles vuelvan a ser de acceso libre, eliminando riesgos de accidentes y mejorando la convivencia vecinal. Recuerda que el espacio público es de quien llega primero, no de quien pone el bote de cemento más grande.

